como enamorar a Leo


LEO: hombre


A este chico que suele ser muy atractivo y llamativo, has de darle a entender que es tu caballero andante, el señor del reino y la estrella del árbol de Navidad. Has de demostrarle que siempre, siempre, vas a serle leal y siempre, pase lo que pase, vas a estar a su lado. Si pasa una crisis o un problema grave y tú le apoyas y le das cariño, el chico leo entenderá que eres la persona que tiene que estar a su lado y premiará tu sacrificio. Si no, siempre te querrá como amistad, pero lo importante es que este chico siempre es sincero, así que espera lo mismo de ti.

Si en algún momento intentas darle celos, el león verá que no eres digna de estar a su lado y simplemente fingirá que no te conoce. Si eres honesta, lo tendrás en tus brazos.

Le encantan las sorpresas y el romanticismo.

Si quieres que se deshaga, hazle caricias en la espalda, sobretodo, al final de la columna.

LA MUJER LEO

Si el león es el rey de los animales, tu eres la reina, comprendiendo al primero entre los animales, el hombre, en todos sus aspectos más heterogéneos. Más que egoista, eres egocéntrica. El deseo de ser el centro de la atención, devoción y admiración prevalece sobre gran parte de tus otros sentimientos. Tienes una necesidad endémica de dominar, de manipular al prójimo a tu placer, pero dándole la falsa impresión de que sucede exactamente lo contrario. Sexualmente te sueltas más en la primera edad que en la edad madura. Tus aventuras juveniles no tienen número, pero están más dominadas por la curiosidad que por el deseo.

Te encanta conocer al hombre por aquello que es; primero desde un punto de vista intelectual, dialéctico, social y después por una relación sexual que raramente termina en sí misma.

El hecho es que tienes instinto de mando. Tu pareja estará siempre bajo tu ojo implacable de juez, administradora, crítica despiadada, pero también admiradora, consoladora y estimuladora cordial y sabia, cuando, claro está, la cosa vaya en serio.

Establecer una relación erótica contigo no es fácil. En compensación, puede ser agradabilísimo. Tu sexualidad es en parte cerebral y, si bien puede ser también pasional, en tal caso no dura mucho. Tu "sentido del humor", que se desarrolla hasta el exceso, te impide dramatizar tus vínculos afectivos y te lleva a atenuar sus consecuencias. Eres una optimista por naturaleza, capaz de encontrar el lado bueno hasta en la adversidad; tus relaciones heterosexuales (o más raramente homosexuales) se resuelven con bastante facilidad en la medida en que, con la fantasía y el buen sentido que posees, tiendes a minimizarlas.

Eres una actriz nata que necesita permanentemente de un público que la aplauda. Tu pareja, si quiere conservarte, deber ser dócilmente tu virtual e invocado espectador, y observarte desde una butaca de platea, sin hacer ni críticas ni comentarios desfavorables.

No obstante tu temperamento pasional y tu visceral egocentrismo, eres romántica, un poco tímida y a veces insegura. Pero en este último caso se trata de una inseguridad que revelas a duras penas sólo a ti misma y dificilmente comunicas, de hecho o de palabra, a tu acompañante en la cama.